Cuando vemos una película futurista de hace cincuenta años nos parece pura prehistoria. Este cine se basaba en las opiniones de algunos atrevidos –y considerados lunáticos– que pronosticaban que las ciudades se transformarían y que el estilo de vida de los ciudadanos no tendría nada que ver con el que imperaba en aquel entonces. Et voilà! Cincuenta años después nuestro día a día es muy intenso gracias a la gran cantidad de inputs que la cultura y la globalización promueven. Nuestra vida ha cambiado en muchos aspectos: en la forma de trabajar –¡viva el coworking!–, de vivir y de desplazarse. Con el paso de los años las ciudades han ido creciendo y ha surgido una necesidad básica, la de moverse sin problemas. Será por el calentamiento global, por la consciencia de la gente o por la necesidad de reducir costes, pero el concepto de movilidad sostenible ha ido cogiendo muchísima fuerza. ¿Cómo demostrarlo? Existen muchos indicadores que ponen de manifiesto el auge de la movilidad sostenible (artículos en prensa, aprobación de leyes internacionales, publicación de documentales, etc.), pero uno de los que más nos interesa a nosotros –porque Barcelona lo peta mucho– es la enorme lista de startups de movilidad que triunfan en nuestra ciudad.

Quizás entre las startups barcelonesas más conocidas está Cooltra, una plataforma de motosharing que nació en 2006 cuando tres amigos que vivían en Barcelona se quedaron sin moto mientras la suya estaba en el taller reparándose y no encontraban un servicio de alquiler. ¿Y si lo ponemos nosotros?, pensaron. Y así han llegado a otras ciudades de España, Francia, Portugal, Brasil y Austria. Y de motos a bicis, porque la bicicleta se ha posicionado como uno de los medios de transporte más utilizados en la capital catalana. Aunque existe el servicio público de bicicletas, Bicing, una startup barcelonesa que apuesta por el uso de las bicis es VadeBike, una red de aparcamiento sostenible para la bicicleta privada en la ciudad.

Y si pasamos de las dos ruedas a las cuatro, tenemos muchas propuestas. Una de ellas es Ubeeqo, que en poco tiempo se ha convertido en una plataforma de referencia en el campo de los coches compartidos. Siguiendo en la misma línea, nos llama la atención la propuesta de Journify, una startup que pretende facilitar la vida a los estudiantes de universidades. ¿Cómo? Poniéndolos en contacto para que ahorren costes y se contamine menos: redondo, ¿no os parece? Por último vamos a presentar otra opción posible, perfecta para grupos: Busup. Esta startup que nació en Barcelona tiene como objetivo poner a disposición de los usuarios autobuses para que puedan desplazarse una buena cifra de personas. Solo tener en cuenta que con un busup se evitan hasta 33 coches particulares en la carretera. No es mala idea, ¿verdad?

La movilidad sostenible es una de las necesidades más relevantes de nuestra sociedad. Tanto es así que se ha convertido en uno de los ámbitos con más startups. El pulso para erradicar los altos niveles de contaminación da lugar a plataformas increíbles y prácticas como estas. ¡Y las que vendrán!