Las ideas y su protección

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Las ideas y su protección

¡Ojo con tener una idea hoy en día! Y, sobre todo, vigila con quien la compartes. Por muy ilusionado que estés, por muchas ganas de explicarlo a tus amigos que tengas, por mucho que quieras ser el centro de atención para comentar tu proyecto, cierra la boca. No es una orden, es un consejo. No queremos que te arrepientas de haber hablado demasiado…

Y es que aquí las ideas no se protegen. La propiedad intelectual preserva la forma en la que se expresa o desarrolla una idea, pero no la idea en sí. Todo el camino que hagas hasta que el proyecto no sea tangible está lleno de miedos y peligros. De esta forma, que otra empresa se entere de tu idea y que tenga más recursos para llevarla a cabo es lo peor que te puede ocurrir. Que te quede claro: las ideas, para uno mismo.

Cuando el proyecto supera la idea y empieza a dar los primeros pasos como negocio, es el momento de registrar la marca en la Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM). Allí verás si la denominación que has escogido para tu marca está disponible. Hoy, que estamos inspirados, queremos darte otro consejo: vigila con el nombre, ya que puedes pecar de ser genérico en exceso o de complicarte la vida demasiado. El equilibrio existe, busca y rebusca. Nosotros te dimos las claves en el artículo sobre Naming.

Una patente es la única forma posible de proteger el futuro de una idea. Así pues, este paso es obligado si quieres estar dentro del mercado y comercializar tus productos. Ahora bien, tienes que tener en cuenta también que existe la Ley de Propiedad Intelectual, destinada a la protección de toda obra literaria, artística o científica sin necesidad de registrarla. Por este motivo, si tu proyecto incluye creaciones de este tipo, recuerda que quedarán protegidos en el mismo momento de su elaboración.

Internet. Otro mundo. Hemos hablado de ideas, de proyectos, de negocios, de creaciones artísticas… Pero visto desde el prisma de internet es otra cosa. Si ya es difícil proteger una idea de los oídos de la gente, hacerlo de la vista aún es más complicado. ¿Has visto cuánta información está repetida en la red? Normalmente procede de una única fuente, la información madre que da vida a todos sus retoños. Pero, ¿con qué permiso?

La encrucijada entre internet e información es un cuento que nunca termina. Que por falta de propuestas no sea: copyright, marcas de agua en las fotos, información de contacto… Aún con todo esto, no se te puede garantizar que nadie te copie la información de la que tú eres dueño. En este contexto, internet es un pozo lleno de montones y montones de información descontrolada. Un mundo oscuro.

Proteger tu idea depende de ti. Mantén en secreto tu gran ilusión y cuando hayas registrado la marca, dale la vuelta a la tortilla: explícalo, cuéntalo y difúndelo. Pero aún así, abre los ojos tanto como puedas para que en el mercado tu idea continúe siendo tuya: ¡cada uno con lo suyo y al que no le guste, que se rompa la cabeza pensando!

By | 2017-06-29T16:40:57+00:00 septiembre 30th, 2014|Recursos|