¿Sabías que Meet BCN se cocinó en casa? Sí, a fuego lento y con mucho mimo y esfuerzo. Tras 6 años trabajando como ingeniera de energías renovables y Project Manager, Isabel Pérez decidió lanzarse a emprender y crear su propio proyecto profesional. Así empezó nuestra historia: Isabel buscaba un espacio en el que conectar con gente, trabajar en compañía, compartir anécdotas y experiencias… Al no encontrar el coworking perfecto para ella, decidió crear Meet BCN.

Te preguntarás: ¿Y por qué me cuentan todo esto? Pues porque tanto Meet BCN como muchos de nuestros coworkers hemos empezando trabajando en casa. Sabemos que los comienzos son duros y pueden estar llenos de horas vacías. Por ello, ¡queremos compartir contigo nuestros mejores tips para que exprimas al máximo tu productividad!

Define tu espacio de trabajo

Nada de cambiar cada dos por tres de “oficina”. Aunque creas que está bien esto de ir rotando de sitio para romper con la monotonía, lo ideal es que establezcas un único espacio de trabajo. De esta forma, evitarás distracciones y una vez abandones tu escritorio, no sentirás la necesidad de seguir trabajando. Si no sabes cómo hacerlo, te enseñamos cómo crear un lugar de trabajo acogedor.

Ordena y vencerás

Vale, sí. Sabemos que en todo caos existe un orden. Pero a menos que formes parte de esa ínfima parte de la población que puede ser productiva y trabajar a gusto bajo una montaña de papeles y con todo patas arriba, haznos caso. Empieza por ordenar tu espacio de trabajo y verás cómo tus ideas también van tomando forma y poniéndose cada una en su sitio.

Marca horarios y establece una rutina

Tic-tac, tic-tac. No hay nada más frustrante que ver cómo avanza la manecilla del reloj sin que consigas sacar adelante nada de lo que habías planeado. Averigua cuál es tu franja horaria más productiva y sácale provecho. Deja las tareas más creativas para tu momento de iluminación y, aunque se te haga cuesta arriba, empieza siempre por las más laboriosas. Aunque puedas identificar la palabra “rutina” como sinónimo de “aburrimiento”, nada más lejos de la realidad. La desorganización genera ansiedad y estrés. Sé disciplinado, marca tu propia rutina de trabajo y verás cómo se beneficia tu salud mental y se dispara tu productividad hasta niveles que ni habías imaginado.

¡Benditos breaks!

Sé realista. Por mucho que te obligues a pasar 8 horas seguidas delante de una pantalla, no eres un robot. Tenemos ciertos límites y es bueno escucharlos. ¿Sabías que la mente humana solo puede mantenerse concentrada entre 90 y 120 minutos seguidos antes de pedirte un break? Aprovecha este momento para hacer un pequeño descanso, prepararte un té, estirar un poco los músculos o dar un pequeño paseo por casa. ¡Verás como después de estas pequeñas pausas puedes volver a la carga con las pilas un poco más recargadas!

Alíate con las listas y prioriza

Te confesaremos algo: tenemos debilidad por las listas, las notas, los planificadores y cualquier herramienta de organización. Es crucial que sean asumibles y realistas. Si diseñas un to-do diario infinito, lo único que conseguirás es generar más y más frustración. Define objetivos a corto, medio y largo plazo y ordénalos según su importancia. ¡Verás que gustillo cuando empieces a marcar uno detrás de otro con bonitos ticks! Ah, y recuerda que nadie ha muerto por decir ‘no’. Si algo escapa a tus posibilidades, descártalo y asume metas que aporten valor a tu trabajo.

Evita el multitasking

Si trabajas, trabajas. Nada de poner lavadoras, limpiar la cocina, barrer un poco, cocinar, seguir tu serie favorita o realizar cualquier tarea del hogar mientras te preocupas, además, por sacar adelante tu proyecto profesional. Créenos, aunque te sientas como un dios haciendo multitasking en horas de trabajo, no te saldrá bien ni una cosa ni otra. ¿Recuerdas lo que te hemos contado sobre el tiempo en el que nuestra mente puede mantenerse focalizada? Pues eso, ¡no te distraigas y aplica el cuento!

Desconecta las distracciones

En línea con lo anterior, es importante desconectar un poco del mundo exterior para sumergirte de lleno en un proceso creativo. Puede ser que algunos de tus familiares o amigos no entiendan que, a pesar de trabajar desde casa, no estás disponible 24/7. Aunque puedas herir sensibilidades, lo mejor para tu productividad es dejar claro a todo el mundo -¡y a ti el primero!- que estás trabajando y silenciar grupos de Whatsapp y llamadas para evitar distracciones.

Trabajar en un espacio de coworking puede mejorar exponencialmente tu productividad. Mientras no puedas hacerlo, aprovecha estos consejos para ser más eficiente en tu trabajo. Recuerda que estas son únicamente algunas recomendaciones que nos funcionan a nosotros, pero pero cada persona es un mundo y trabaja de forma distinta. ¡Lo importante es conocerse a uno mismo y echarle ganas, motivación y esfuerzo! 😉