¿Hot desk o fix desk? Si te has lanzado a emprender y te encuentras en plena búsqueda de un espacio de coworking, esta puede convertirse en una cuestión decisiva. La decisión sobre una modalidad u otra puede parecer a priori algo fácil, pero si eres primerizo en esto del coworking y no sabes qué incluye cada opción, la cosa posiblemente se complique.

Como siempre, la mejor solución para tomar la decisión acertada es valorar los pros y contras que ofrece cada modalidad de coworking y escoger aquella que se adapte a tus necesidades y encaje mejor con tu estilo de vida.

Pero antes que nada, empecemos por lo básico. ¿Qué significa fix desk y hot desk cuando hablamos de coworking? Aunque nos gusten mucho los anglicismos en este sector -pues parece que nos den un aire de modernos-, podemos traducir estos dos conceptos de forma bien sencilla. Una fix desk no es nada más que una mesa de trabajo fija –es decir, siempre la misma-, mientras que el hot desk se refiere a un espacio flexible que se asignará en función de la disponibilidad que tenga el centro de coworking y que podrá variar según el día.

Esta es la diferencia principal, pero no la única. Veamos qué caracteriza cada modalidad y en qué se diferencian para elegir así la opción que más nos convenga.

¿Viajas ligero o prefieres establecer tu propia oficina?

Si te mueves a todos lados con el portátil bajo el brazo y este representa básicamente todo tu equipaje profesional, la modalidad de coworking hot desk puede ser una opción más que suficiente en tu caso.

Si, en cambio, prefieres disponer de un espacio propio –tuyo y solo tuyo- en el que instalar tu oficina y decorarla a tu antojo, la modalidad que deberás elegir claramente es el fix desk. Ten en cuenta, además, que los espacios fijos suelen complementarse también con cierto espacio de almacenaje (bucks con llave, estanterías, taquillas, etc.), así que si necesitas guardar material para evitar cargarlo cada día arriba y abajo, esta opción te facilitará muchísimo el trabajo logístico.

¿Cuánta flexibilidad necesitas?

Seamos realistas. Si primas por encima de todo la flexibilidad y tu ideal de coworking consiste en disfrutar de un espacio diferente cada día que te permita levantarte hoy en Barcelona y mañana a saber dónde, la modalidad fix desk no cuajará del todo contigo. En estos casos, el hot desk se convierte en la opción favorita tanto de nómadas digitales como de cualquier otro espíritu emprendedor inquieto a quien no le guste permanecer en el mismo lugar demasiado tiempo.

La modalidad de coworking fix desk, sin embargo, ofrece mayor estabilidad a los coworkers, ya que les proporciona un espacio de trabajo que sienten como propio. Además, les ayuda a establecer una rutina de trabajo saludable con horarios mejor definidos y una separación entre espacios personal y profesional que no suelen encontrar en casa. Todo ello mejora radicalmente el bienestar laboral, lo que se traduce también en una mayor productividad y facilidad para inspirarse y ser más creativos.

Aunque tradicionalmente siempre se ha asociado la modalidad fix desk a formalismos y condiciones de uso más estrictas, como la firma de un contrato de permanencia o el depósito de una fianza, la tendencia avanza claramente hacia una flexibilización de todas estas condiciones. La situación del coronavirus ha puesto en aprietos muchos sectores –incluido el del coworking-, así que los gestores de espacios han decidido adaptarse a esta nueva coyuntura y facilitar al máximo el acceso a sus servicios con planes personalizados y cada vez más flexibles.

¿Y qué hay de tu presupuesto?

Si comparas tarifas de modalidades fix desk y hot desk a primera vista, pensarás que los espacios fijos suelen ser más caros que las mesas flexibles. Y en cierta medida es así, pero hay un por qué.

Un espacio de trabajo hot desk incluye normalmente una mesa de trabajo –y poco más- que será diferente según la disponibilidad que encuentres en el espacio de coworking ese día. La modalidad fix desk, en cambio, no solo incluye un espacio de trabajo propio sino que también suele venir acompañada de otros servicios que incrementan su valor. Algunas de sus principales ventajas son, por ejemplo, la posibilidad de poder usar la dirección del coworking como domicilio fiscal, social y comercial para tu empresa, y el uso de algunas horas de salas de reuniones cada mes de forma gratuita. Con un hot desk, sin embargo, tendrás que abonar un coste adicional por todos estos servicios ya que no suelen quedar incluidos.

Así que ya sabes, antes de decidirte por una opción u otra, ¡analiza bien tus necesidades y quédate con la modalidad de coworking que vaya mejor contigo!